En marzo comienza un nuevo proceso de escolarización para niños que acceden al 2º ciclo de infantil, educación primaria y secundaria.
En el mes de marzo los padres solicitan plaza para sus hijos.
Para los padres que se tienen que enfrentarse por primera vez a la petición puede ser más complicado.
Por el momento acaba de salir el calendario de actuaciones del procedimiento de admisión del alumnado para el curso 2014-15 (Resolución de 28 de enero de 2014)
Durante el mes de marzo los padres tendrán que presentar sus solicitudes en el centro que han elegido como primera opción
¿Qué centro elegir?
Para que una elección sea acertada debemos tener en cuenta los requisitos siguientes:
.- Que se tenga probabilidad alta de conseguir la plaza solicitada. Esta posibilidaf viene marcada por los puntos según el baremo elaborado por la Junta de Andalucía. (Consultar baremo)
Por domicilio familiar dentro de la zona de influencia 14.
Por hermanos en el centro 16 puntos.
Por familia numerosa o monoparental 2 puntos
Por renta hasta 2 puntos.
.- Si nuestro hijo presenta una discapacidad reconocida o esta acudiendo a atención temprana, tiene 2 puntos más, si se presenta el certificado correspondiente.Tambíén puntua si la discapacidad es de los padres o los hermanos con 1 o 0,5 puntos respectivamente.
Si queréis realizar las consultas por domicilio habrá que esperar a que lo cuelguen en la pagina web de la consejeria de educación. Los enlaces que he encontrado no dejan poner el municipio con lo que no es posible hacer funcionar la aplicación. Normalmente suelen colgarlo el 1 de marzo en la página web de consejeria de educación
Sólo hay que pinchar en el mapa la provincia en la que vivimos y luego escribir la provincia y la localidad y damos a buscar. El siguiente paso es escribir el domicilio y nos sale los centros de nuestra zona de influencia para los que tenemos 14 puntos y los de las zonas limítrofes con 8.
Eligiendo dentro de las posibilidades que las circunstancias de domicilio, renta, hermanos en el centro etc., nos permiten, tenemos bastante garantías de conseguir que nuestro hijo entre en el centro de nuestra preferencia.
La palabra progreso no tiene ningún sentido mientras haya niños infelices. (Albert Einstein)
jueves, 27 de febrero de 2014
domingo, 26 de enero de 2014
La silla "de pensar"
La palabra castigar está mal vista cuando se trata de niños pequeños, pero rectificar comportamientos inadecuados es necesario. Para ello, últimamente se ha puesto de moda en las escuelas, copiado en muchos casos por la propia familia, utilizar una silla, aislada, donde se sienta al pequeño que ha cometido una falta de convivencia. Es la llamada silla de pensar.
Al margen de que no deja de ser curioso invitar a pensar a un niño de dos, tres, o incluso cuatro años, sobre la naturaleza y motivación de sus actos, lo que más me preocupa es que estos niños crezcan asociando el acto de pensar a castigo.
En realidad se está aplicando un castigo muy usado en los años 60 que se llamaba time out o tiempo fuera, aunque un poco en precario porque no hay espacios adecuados para llevarlo a cabo como la técnica indica.
Entiendo que separar a un niño de la actividad que ha provocado el conflicto es oportuno, pero sigo resistiendome a que la actividad de pensar se asocie a una situación desagradable, frustrante, negativa.
Castiguemos a nuestros niños cuando haga falta, pero acompañémosles en el dificil arte de pensar. Hay programas que lo hacen factible desde la más tierna infancia. En la película documental "No es más que el principio" así se demuestra.
Un buen aprendizaje será la única forma de que aprendan realmente a pensar y dejen de ser esclavos de sí mismos y de los demás.
Al margen de que no deja de ser curioso invitar a pensar a un niño de dos, tres, o incluso cuatro años, sobre la naturaleza y motivación de sus actos, lo que más me preocupa es que estos niños crezcan asociando el acto de pensar a castigo.
En realidad se está aplicando un castigo muy usado en los años 60 que se llamaba time out o tiempo fuera, aunque un poco en precario porque no hay espacios adecuados para llevarlo a cabo como la técnica indica.
Entiendo que separar a un niño de la actividad que ha provocado el conflicto es oportuno, pero sigo resistiendome a que la actividad de pensar se asocie a una situación desagradable, frustrante, negativa.
Castiguemos a nuestros niños cuando haga falta, pero acompañémosles en el dificil arte de pensar. Hay programas que lo hacen factible desde la más tierna infancia. En la película documental "No es más que el principio" así se demuestra.
Un buen aprendizaje será la única forma de que aprendan realmente a pensar y dejen de ser esclavos de sí mismos y de los demás.
lunes, 30 de diciembre de 2013
El juego y los juguetes

El juego es
algo muy serio para los niños, mediante él se desarrollan las habilidades que
le adecúan a la sociedad que les ha tocado vivir.
El juego no siempre tiene que
desarrollarse mediante juguetes, como así lo demuestran juegos como el escondite, pilla-pilla y
toda la gama de sensaciones sensoriomotrices, volteretas, saltar, correr, etc.,
que tan buenos son para el desarrollo de nuestros niños. No obstante nuestra
sociedad de consumo parece que invita a comprar más y más juguetes.
Precisamente
navidad es una época en la que se acentúa la atención en los juguetes para los
niños. Comienza el peregrinar por tiendas y a veces desesperarse por no encontrar lo que se busca, o porque el
dinero no da para lo que quiere el niño.A la hora de enfrentarnos a las compras nos vendría bien tener en cuenta las siguientes reglas:
.- Los niños
son presas fáciles de la publicidad de las multinacionales. Elegirán teniendo en cuenta el juguete que más veces lo hayan visto en
televisión, y les prometa unas vivencias mágicas que rara vez, por no decir
ninguna, cumplen.
.- Los
juguetes han de ser versátiles, es decir que puedan ser usados de múltiples
maneras y que se adapten a diferentes niveles de juego: sensoriomotor, simbólico,
social, etc.
.- Han de
ser seguros y atractivos, es decir han de estar hechos con materiales no
tóxicos ni que puedan causar cualquier otro daño. Además han de poseer colores
atrayentes.
.- No por
ser caros son mejores. Muchas veces lo caro está relacionado con el mundo del
marketing. Responde a la publicidad y al anhelo de adquisición que la
multinacional haya sido capaz de crear en los niños.
.- Huir de
la moda del momento. Dejarse llevar por cualquier juguete por llevar la
carátula del dibujo animado de moda no es garantía de que el juguete cumpla las
necesidades del niño, y siempre encarece el producto.
.- No
siempre lo que nos venden como juegos didácticos son los mejores recursos . Hay que
tener en cuenta que muchos de estos llamados juguetes están extraídos o
sustentados en pruebas psicológicas, que tratan, no tanto de hacer a nuestros
niños más inteligentes, sino más hábiles en la resolución de pruebas
psicotécnicas.
Para resumir: Los adultos pueden y deben buscar juguetes atractivos, lúdicos y que puedan ser usados de diferentes maneras según vayan cambiando los intereses del niño. ¿Difícil? Puede, pero no imposible. Recuerden que el amor puesto en una búsqueda inteligente da siempre sus frutos. Y por favor olvidense de llevar a los niños a los grandes almacenes donde puede haber miles de juguetes para que elijan unos pocos, es tarea imposible para ellos, y yo diría que también lo sería para cualquier adulto; además, hace perder la magia de la sorpresa.
domingo, 15 de diciembre de 2013
Recursos en red
Cada vez vemos con más naturalidad que nuestros niños, aún siendo pequeñitos, se encanten con la tablet o el móvil. Pues bien, es el momento de usar las nuevas tecnologias para su desarrollo intelectual.
Un médico y un pedagogo onubenses han creado un sistema web PHPRO para estimular la inteligencia de los pequeños entre cero y seis años. Sólo hay que registrarse.
Dedicar 20 minutos a este tipo de actividad puede estimular su intelecto a la vez que es divertido y entretenido. Pero no hay que olvidar que los niños necesitan además juegos donde se implique todo su cuerpo y la relación directa con otros niños.
Un médico y un pedagogo onubenses han creado un sistema web PHPRO para estimular la inteligencia de los pequeños entre cero y seis años. Sólo hay que registrarse.
Dedicar 20 minutos a este tipo de actividad puede estimular su intelecto a la vez que es divertido y entretenido. Pero no hay que olvidar que los niños necesitan además juegos donde se implique todo su cuerpo y la relación directa con otros niños.
viernes, 29 de noviembre de 2013
COORDINACIÓN CAIT-EOE
Por el momento en el primer ciclo de la educación infantil los niños con problemas en su desarrollo no cuentan con apoyos dentro del colegio. Esta atención la prestan los Centros de Atención Infantil Temprana (CAIT).Cuando un niño que esta recibiendo tratamiento en un CAIT va a comenzar el 2º ciclo de educación infantil, es valorado por el equipo de orientación educativa que le corresponde por zona de domicilio, el cual determinará si presenta necesidades educativas especiales, en cuyo caso se le asignarán los apoyos correspondientes (maestro especialista en audición y lenguaje, cuando sea un problema eminentemente de comunicación; maestro de pedagogía terapéutica, cuando se precisa estimulación, cognitiva, memoria, atención,etc., y monitor para la autonomía personal: desplazamientos por el centro, uso del váter, ayuda en el comedor, etc.)
La Atención Temprana según la describe el libro blanco se extiende desde los 0 a los 6 años, por lo tanto a partir del segundo ciclo de educación infantil pueden coincidir ambos tratamientos, los efectuados en el centro y en el CAIT.
La cantidad de tratamiento no siempre es sinónimo de calidad, es decir no siempre más tratamiento es mejor para el niño.
Supone una dificultad cuando:
.- El tratamieno en el CAIT se hace dentro del horario escolar impidiendo el desempeño de las rutinas escolares e incluso determinando el tiempo de tratamiento de los especialistas dentro del colegio.
.- Cuando las estrategias de tratamiento lejos de ser complementarias son contrapuestas.
El EPAT (Equipo Provincial de Atención Temprana) de la provincia de Córdoba consciente de estas dificultades, intenta minimizarlas promoviendo reuniones durante el mes de noviembre entre los CAIT y los EOE. En estas reuniones se exponen los objetivos que se trabaja con cada niño tanto en el colegio como en el CAIT y las estrategias empleadas para el desarrollo de habilidades. Se trata de buscar el máximo de complementaridad, y en el caso de que se trabajen los mismos objetivos, que se haga usando las mismas estrategias. Así, si se ve necesario el uso de pictogramas para el desarrollo de la comunicación se intenta que esta estrategia se implante en el centro y en el CAIT usando los mismos pictogramas.
A qué juega tu hijo
El juego para el niño no es sólo una fuente de placer, sino la manera natural de completar su desarrollo a través de la relación con el mundo físico, social y emocional.
Los niños sanos van quemando etapas de su vida evolutiva a través del juego, siendo éste el mejor test para descubrir el nivel donde se encuentran en cualquiera de sus facetas: psicomotriz, cognitiva, socio-emocional, etc.
A partir de los 3 meses su cuerpo es su juguete preferido, les proporciona todo un universo de sensaciones, que poco a poco se transformarán en percepciones a descubrir. Dominarlo y conocerlo es su principal tarea. Es el momento de lo que Piaget llamó "reacciones circulares primarias". El bebé reproduce una y otra vez de forma intencional un movimiento casual que le ha supuesto placer.
De 3 a 9 meses, gracias al desarrollo de la coordinación psicomotriz, el niño comienza a relacionarse con los objetos, los toca, los golpea, los chupa, los tira. Su actividad comienza a descentralizarse para volcar su atención sobre el mundo físico de los objetos. Si estamos atentos a su juego podemos ayudar a su desarrollo. Cuando el niño tira el objeto y alguién se lo devuelve se divierte como si de un juego de magia se tratara. En esta edad no tiene adquirida la permanencia del objeto, es decir cuando éste desaparece de su vista deja de existir, por eso es mágica su reaparición. No es extraño que lo repita hasta saciar la paciencia de sus cuidadores. Sin embargo para el bebé esta diversión se lo proporciona la persona que coopera con él, lo que fortalecerá su vínculo, sin olvidar que gracias a la cual desarrollará la permanencia del objeto, algo básico para la vida intelectiva. De hecho sabremos si por fin tiene permanencia del objeto cuando tardamos en devolvérselo y comienza a buscarlo y a señalar el lugar donde se encuentra.
Con el gateo y la marcha autónoma, comienza la etapa de la exploración del espacio gracias al control muscular. Comenzará a descubrir cómo funcionan las cosas: abrir y cerrar puertas, abrir grifos, la llave de la luz. Busca el principio de causalidad: "esta acción provoca tal reacción". Es el momento de abrir cajones, sacar lo que haya dentro, abrir cajas, es decir explorar el mundo.
Alrededor de los dos años comienza la fascinación por el movimiento: saltar, subirse a la cama, al sofá, los columpios, y sobre todo desplazarse sobre ruedas: los correpasillos, los cochecitos. En esta época se da un salto cualitativo en la mente humana: el juego simbólico: Realizar una acción imaginada usando un objeto "como si" fuese otro, por ejemplo coger un objeto alargado y llevarlo a la oreja como si fuera un teléfono, tratar al muñeco como si fuera un bebé, jugar a ser un perrito, etc.
Conforme vaya dominando la coordinación y pueda modularla, al niño le gustarán objetos que impliquen movimiento: pelotas, globos, burbujas de jabón, superficies elásticas sobre las que saltar, etc.
A partir de los tres años el juego se hace más y más simbólico gracias al desarrollo del lenguaje y a la capacidad representacional: dibujar, mirar libros, jugar a desempeñar roles y profesiones será su manera de ir integrando el mundo social que culminará en el juego reglado que comienza sobre los 5 y se implanta a partir de los 6 o 7 años.
Un niño sano hace este recorrido por el mundo del juego. Un desajuste puede implicar un problema en su desarrollo. Estemos atentos.
Los niños sanos van quemando etapas de su vida evolutiva a través del juego, siendo éste el mejor test para descubrir el nivel donde se encuentran en cualquiera de sus facetas: psicomotriz, cognitiva, socio-emocional, etc.
A partir de los 3 meses su cuerpo es su juguete preferido, les proporciona todo un universo de sensaciones, que poco a poco se transformarán en percepciones a descubrir. Dominarlo y conocerlo es su principal tarea. Es el momento de lo que Piaget llamó "reacciones circulares primarias". El bebé reproduce una y otra vez de forma intencional un movimiento casual que le ha supuesto placer.
De 3 a 9 meses, gracias al desarrollo de la coordinación psicomotriz, el niño comienza a relacionarse con los objetos, los toca, los golpea, los chupa, los tira. Su actividad comienza a descentralizarse para volcar su atención sobre el mundo físico de los objetos. Si estamos atentos a su juego podemos ayudar a su desarrollo. Cuando el niño tira el objeto y alguién se lo devuelve se divierte como si de un juego de magia se tratara. En esta edad no tiene adquirida la permanencia del objeto, es decir cuando éste desaparece de su vista deja de existir, por eso es mágica su reaparición. No es extraño que lo repita hasta saciar la paciencia de sus cuidadores. Sin embargo para el bebé esta diversión se lo proporciona la persona que coopera con él, lo que fortalecerá su vínculo, sin olvidar que gracias a la cual desarrollará la permanencia del objeto, algo básico para la vida intelectiva. De hecho sabremos si por fin tiene permanencia del objeto cuando tardamos en devolvérselo y comienza a buscarlo y a señalar el lugar donde se encuentra.
Con el gateo y la marcha autónoma, comienza la etapa de la exploración del espacio gracias al control muscular. Comenzará a descubrir cómo funcionan las cosas: abrir y cerrar puertas, abrir grifos, la llave de la luz. Busca el principio de causalidad: "esta acción provoca tal reacción". Es el momento de abrir cajones, sacar lo que haya dentro, abrir cajas, es decir explorar el mundo.
Alrededor de los dos años comienza la fascinación por el movimiento: saltar, subirse a la cama, al sofá, los columpios, y sobre todo desplazarse sobre ruedas: los correpasillos, los cochecitos. En esta época se da un salto cualitativo en la mente humana: el juego simbólico: Realizar una acción imaginada usando un objeto "como si" fuese otro, por ejemplo coger un objeto alargado y llevarlo a la oreja como si fuera un teléfono, tratar al muñeco como si fuera un bebé, jugar a ser un perrito, etc.
Conforme vaya dominando la coordinación y pueda modularla, al niño le gustarán objetos que impliquen movimiento: pelotas, globos, burbujas de jabón, superficies elásticas sobre las que saltar, etc.
A partir de los tres años el juego se hace más y más simbólico gracias al desarrollo del lenguaje y a la capacidad representacional: dibujar, mirar libros, jugar a desempeñar roles y profesiones será su manera de ir integrando el mundo social que culminará en el juego reglado que comienza sobre los 5 y se implanta a partir de los 6 o 7 años.
Un niño sano hace este recorrido por el mundo del juego. Un desajuste puede implicar un problema en su desarrollo. Estemos atentos.
El apego seguro es una fuente de salud mental
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| globedia.com |
Crear un apego seguro con los niños es más fácil para las personas con alta mentalización, ya que éstas son capaces de verse a sí mismas y a los demás como seres intencionales, dotados de pensamientos emociones y sentimientos propios y dignos de respeto. Por tanto la capacidad mentalizadora que pueda desarrollar un niño depende del apego seguro que desarrolle y éste de la capacidad mentalizadora que tengan sus cuidadores. Un ambiente de violencia o abusos durante la infancia conllevará pobreza en la capacidad mentalizadora que puede desembocar, a partir de la adolescencia, en un trastorno límite de la personalidad, sadismo u otras patologías. La violencia machista es otra consecuencia de una débil mentalización pues se cosifica a la pareja, no se le concede el derecho de tener pensamientos, emociones y sentimientos.
Desarrollamos la mentalización a partir de dos vias: el reflejo parental y el juego, dentro del apego seguro.
.- El reflejo parental hace que los cuidadores sean capaces de responder con empatía a las acciones del niño. Actuarán de forma correcta ante las emociones propias y las del bebé, dando paso a que el niño se haga una imagen segura y adecuada de su comportamiento y el de los demás. Si los cuidadores responden con gestos adecuados ante la frustración del bebé o ante su llamada de atención o con comentarios como "estás enfadado porque no puedes coger el muñeco", "estas pensando como cogerlo", incluso antes de que el niño tenga capacidad mentalizadora, hacen, siempre que corresponda a una realidad vivida por el niño, que éste vaya formando un andamiaje lingüístico y mental básico para entender cómo los estados mentales pueden determinar la conducta. Además el niño se vivirá como un agente intencional, viéndose a sí mismo como el núcleo de sus procesos mentales. Si esto no ocurre, incorporará como propias imágenes que el cuidador tiene de él "eres un loco", "no haces nada bien"; lo que derivará en un déficit del desarrollo del yo al incluir como propios elementos externos.
.- El juego proporciona un medio idóneo para ensayar las conductas de autorregulación emocional. La calidad del juego podrá hacer posible el análisis del estado emocional del niño y su capacidad para elaborar respuestas moduladas empáticamente.
Cuando la mentalización ha sido pobre, es necesario recorrer un camino que permita reconocer las emociones, afrontarlas y regularlas.
El yo psicológico se construye a partir de percibirse como un ser con estados mentales, para lo cual es imprescindible que los cuidadores del niño le transmitan esa imagen para que pueda ser interiorizada y usada en esa construcción, y esto se construye a través de un apego seguro.
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